...A TIBA. SHUKRAN POR SER Y POR ESTAR

Este blog, siendo conscientes de las limitaciones de dicho formato, pretende convertirse en un lugar de encuentro y reflexión, como se anuncia en el titular, pero ante todo, en un espacio repleto de sensaciones y experiencias. Ahora bien, somos conscientes que existen otros foros en los cuales se afronta esta causa desde una concepción más política, y que evidentemente es la principal reivindicación y lucha del pueblo saharaui. Es por ello, que los enlaces a los cuales nos adherimos los consideramos de vital importancia para que este blog cobre un mayor sentido. Aún así, y por todo ello, sentimos la necesidad de partir de los sentimientos, vidas y emociones de los saharauis, tanto de aquellos que se encuentran en los campamentos como en territorio ocupado, y, cómo no, de todos los que nos sentimos tan próximos a ellos, los “otros saharauis”. Esperamos y deseamos que este espacio sea el de todos, y podamos convertirnos en la prometida gota que contribuya a llenar el rio de la causa saharaui.

"ZUMO CONCENTRADO" DE SAHARA OCCIDENTAL

¿De qué estamos hablando?... Sí, a lo largo de las diferentes secciones de este blog viajaremos a través de distintos aspectos de la situación y características del pueblo saharaui y, cómo no, haremos un necesario ejercicio de reflexión. Aún así, para abrir boca de la mejor manera, lee, observa, mira, y déjate llevar por el siguiente texto. Sumérgete en él y que las palabras, las fotografías, los gráficos y las imágenes de la publicación "Construir resistencia" consigan que el Sahara Occidental vaya ocupando, poco a poco, un lugar importante en tu vida.

CONSTRUIR RESISTENCIA (Haz click sobre el título)
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1 de agosto de 2011

REENCONTRÁNDONOS EN EL CAMINO

         Es mucho el tiempo que lleva este blog parado, al menos en lo que a escritura se refiere. Sin embargo, la serie de acontecimientos que han ido sucediendo a nuestro alrededor y que afectan directa o indirectamente al pueblo saharaui, no ha pasado inadvertido a quienes hemos tomado la causa de estos, nuestros hermanos, como propia. 

    Así pues, hemos querido, demasiado tiempo después de nuestra última inmersión entre estas páginas, tratar de compartir con todo aquel que lo desee, nuestras lecturas, los vídeos que nos han hecho emocionar e indignar, las experiencias vividas en los campamentos de Tindouf, y, por supuesto, las sensaciones y sentimientos que todo ello nos ha provocado. 

      Esperamos, de corazón, que nuestras palabras, las palabras del pueblo saharaui, lleguen a aquellos que tengan las ganas, la disposición y sobre todo la sensibilidad, para reconocer en ella la voz de un pueblo hermano que sufre y lucha por defender su propia dignidad. 

            Sirva como reencuentro este documental, producido en el año 2008 por la Oficina de Acción Solidaria y Cooperación de la Universidad Autónoma de Madrid, y en el cual, poetas, músicos y pensadores nos guían por la cultura del desierto, la cultura del pueblo saharaui.

Saharauis, los ojos del desierto



16 de noviembre de 2010

EL SÁHARA EXPLOTA!!!

Nayem Gareh, 14 años
Justo en el momento en que preparaba mi mochila para partir hacia los campamentos de refugiados saharauis se cumplían los primeros 20 días desde que el pasado 9 de octubre se erigieron un buen puñado de jaimas a las afueras de El Aaiún. Esta acampada espontánea (Agdaym Izik), reunió entre 10.000 y 15.000 saharauis. El día 24 de octubre moría, bajo el fuego del ejército marroquí, el niño Nayem el Gareh, de 14 años. Esta fue la primera víctima mortal de este nuevo y determinante episodio de la represión del Reino de Marruecos en el territorio ocupado del Sahara Occidental.
La mecha estaba preparada


Pero esta no es más que la consecuencia de 35 años en los cuales Marruecos ha practicado una política de marginación hacia los saharauis, humillándoles en su propia tierra, desde el expolio de los fosfatos y de la pesca, con una cada vez mayor presencia de los colonos marroquíes en los puestos más importantes de la Administración y una represión feroz contra los principios básicos de la libertad.
Esta actitud ha dado como fruto el campamento de Agdaym Izik. Nada han hecho los gobiernos españoles ante la situación del pueblo saharaui; menos aún los estados aliados de Marruecos (EE.UU y Francia); la MINURSO (ONU) es un mero observador y por tanto cómplice del incumplimiento de sus propias resoluciones y lo que es si cabe más grave, de las reiteradas violaciones de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental. Agdaym Izik era, en definitiva la respuesta de la sociedad civil y un grito desesperado contra la impunidad y la represión que se vive desde 1975 hasta hoy el pueblo saharaui en su propio territorio.
Sin embargo, para el gobierno marroquí, que los saharauis exijan sus derechos es del todo inaceptable.
La mecha estaba encendida.
Subidos en camiones y en todoterrenos miles de gendarmes y de agentes de las Fuerzas Auxiliares, un cuerpo que depende del Ministerio del Interior, y de soldados rodearon Agdaym Izik. El objetivo inicial era tratar de impedir el acceso a aquellos que deseaban incorporarse a la protesta o, del mismo modo, impedir el abastecimiento de agua y alimentos. Mientras tanto Rabat comenzó su campaña de control mediático y la prohibición de entrada de periodistas españoles.
La mecha seguía su imparable camino.
Marruecos, no podía esperar más. Demasiados riesgos, Aljazeera TV, las televisiones y medios de comunicación españoles, la prensa internacional. Era el momento de acabar con esta “crisis”…  
La mecha se acabó y la explosión dio paso a lo inevitable.
Europa Press y Sahra Thawra 
El campamento en llamas gracias
a la violenta intervención del ejército marroquí

Niños heridos, hombres asesinados a sangre fría,
camiones militares llenos de cadáveres de saharauis...


Los activistas escondidos en el Aaiún denuncian un "genocidio".


Recién llegado de los campamentos...  al menos 30 muertos saharauis, 723 heridos y más de 150 personas todavía desaparecidas; todas, probablemente muertas. ¿Qué más tiene que pasar?. El genocidio ha comenzado.

29 de junio de 2010

“HASTA SIEMPRE, COMPAÑERO SARAMAGO”


El día 18 de Junio me desperté con la noticia de la desaparición de José Saramago. Títulos como  Ensayo sobre la ceguera, Todos los nombres, La caverna, El evangelio según Jesucristo o el reciente El viaje del elefante, forman parte de mis largos paseos a través de la lectura. Hoy, y debo ser sincero, no me siento triste. Siempre he pensado que el autor está vivo mientras perdura su obra, y es evidente que la obra de Saramago está más viva que nunca. Hoy, eso sí, estoy indignado con la Iglesia católica. Cuando todo el mundo amante de la cultura recuerda a este Premio Nobel de la creación literaria con cierto dolor y admiración, esta institución, una vez más, decide darnos una lección de calidad humana y moral y arremete contra Saramago un día después de su fallecimiento. Y es así como, desde el diario del Vaticano L'Osservatore Romano, se publica un artículo en el que califica de "populista y extremista" al Nobel de Literatura portugués. El texto, titulado La (presunta) omnipotencia del narrador, ataca su ideología "antireligiosa" y "marxista".
El controvertido diario repasa la vida y obra de Saramago deteniéndose en El Evangelio según Jesucristo, novela que considera "irreverente", y un "desafío a la memoria del cristianismo". Del mismo modo, el texto nos ilumina con argumentos tales como: "Y en cuanto a la religión, atada como estuvo siempre su mente por una destabilizadora trivialización de lo sagrado y por un materialismo libertario que cuanto más avanzaba en años más se radicalizaba, Saramago no abandonó nunca su incómoda simplicidad teológica: si Dios es la fuente de todo, Él es la causa de todo efecto y el efecto de toda causa", escribe Claudio Toscani, autor del escrito. 

Así mismo juzga a Saramago afirmando que "Un extremista populista como él, que se hizo cargo del porqué del mal en el mundo, debería haber abordado en primer lugar el problema de las erróneas estructuras humanas, de las histórico-políticas a las socio-económicas, en vez de saltar al plano metafísico y culpar con demasiada facilidad y sin mayor consideración a un Dios en el que él nunca había creído a causa de Su omnipotencia, de Su omnisciencia, de su clarividencia". Sentidas y sinceras palabras estas especialmente viniendo de una institución que durante los últimos años ha hecho campaña electoral “muy poco metafísica” desde los pulpitos dominicales españoles.

Por tanto, no puedo sino sentir rabia e indignación. Evidentemente ese sentimiento hace que el problema sea mío no de la Iglesia. En ocasiones el inconformismo nos lleva a no acostumbrarnos nunca a este tipo de irrespetuosas acciones tanto hacia el desaparecido, como hacia todos aquellos que admiramos su obra y su persona. Tal vez la indignación no la provoque tanto el hecho o la opinión, pues Saramago fue el primero en defender la necesidad de un mundo plural y rico en diferencias, sino por quién, cómo y de qué forma se produce.

De esta forma, he querido entre la rabia y la admiración, hacer un especial homenaje a este gran y comprometido escritor. Y es precisamente en este espacio, en este blog, donde debía ocupar un lugar especial pues, como no podía ser de otra forma, comprendió como nadie al pueblo saharaui y su causa.

José Saramago fue un hombre claro y rotundo, lúcido y valiente y enormemente humano, pero no fue anti nada, sólo fue el que nos hizo ver los sinsentidos de muchas cosas y las cosas válidas que dejan de tener sentido. 

Y es por todo ello, por lo que era necesario y justo incluir dos hermosos, sentidos, sinceros y comprometidos textos a este humilde e insuficiente homenaje a este inolvidable autor. 
Descanse en paz y por siempre en nuestros corazones y nuestros libros. Gracias, maestro.

22 de junio de 2010

¿Qué vidas valen más?


Me planteo si estas líneas, al igual que el resto de contenidos del blog “jaulas de arena” llegarán a mucha gente. Algo me dice que no. Sin embargo, me veo en la necesidad de hacerlo. No sé si ponerme frente a un ordenador y dejar que mis sentimientos, mis emociones, mis experiencias se conviertan en palabras es fruto de la promesa que en su día hice de ser voz, o responde a ese yo egoísta que todos llevamos dentro y necesitamos explotar. Ese yo que me pide, fruto de la experiencia vivida, escribir como forma de terapia personal.
Sea por la razón que sea, lo cierto es que durante unos días, en mi visita a los campos de refugiados junto a los menores y educadores que formamos parte del “Proyecto Sahara”, he visto un pueblo que ha tenido que soportar el exilio forzoso, un pueblo que vé con rabia y dolor como en las que hace unos años fueron sus tierras, se masacra a sus rebaños, se les confiscan sus bienes, están aislados por un muro de más de 2500 kilómetros sembrado de minas y alambradas, se pretende destruir su patrimonio cultural, y la represión es permanente y cotidiana a través de los miles de soldados y colonos que Marruecos ha ido trasladando a la zona. Y sin embargo, he visto un pueblo luchador, un pueblo que a través de la palabra, el dialogo y la educación como pilares, están haciendo frente a una injusta situación silenciada durante 34 años por demasiados.

¿Dónde ha quedado la promesa de un referéndum? ¿las Naciones Unidas... son marionetas de unos pocos países y de sus intereses económicos y geoestratégicos?  Y España, ¿dónde queda el compromiso con la que fue hace no tanto una provincia? ¿Hemos olvidado nuestra responsabilidad moral? ¿No se nos remueve el estómago al ver los carnés de identidad españoles?
Claro, me olvidaba que unas vidas valen más que otras. Las de los israelitas valen mucho; las de los palestinos o aquellos que tratan de burlar un injusto bloqueo y entregarles ayuda humanitaria, poco. La de los soldados estadounidenses, salvadores del mundo, que invaden diferentes países en busca de armas de destrucción masiva o acabando con regímenes totalitarios... (qué moral la suya), valen todo el oro del mundo y además son considerados héroes; la de las mujeres, ancianos y niños que mueres que mueren en ataques a objetivos militares son sólo daños colaterales, valen más bien poco. La memoria de dictadores y verdugos en intocable; la de sus víctimas y las de las familias que sólo quieren saber que fue de ellos, no merece un minuto de atención. Y el pueblo saharaui... ¿con qué compite? ¿con las minas de fosfatos o los bancos de peces del Sahara ocupado y que son explotados por el gobierno marroquí? ¿con los intereses geopolíticos de Estados Unidos en la zona? ¿con la alianza franco-marroquí? ¿con las actividades económicas entre España y Marruecos?...
No, esas vidas no valen nada. El mundo tiene vidas de primera, vidas de segunda y al pueblo saharaui.
Y a pesar de todo ello, me he encontrado con un pueblo que tras 34 años a caballo entre los improductivos territorios liberados y los campamentos de la dura hamada argelina, sigue siendo orgulloso. He visto un pueblo luchador, formado, inquieto, comprensivo, acogedor, entregado, pacífico y ante todo humano, que ha sido relegado a los confines del desierto más inhóspito del planeta. Un pueblo que espera, pero que poco a poco empieza a desesperar. ¿Cómo han tenido tanta paciencia?. Tal vez la inocencia, o quizá la credibilidad en aquellos que una y otra vez les han traicionado, en aquellos para los que no existen. El tiempo se acaba, su paciencia también. ¿Deben morir frente a una cámara de televisión para que alguien empiece a comprender que sus vidas valen tanto como las de otros? Aminatu casi lo consigue, pero Marruecos volvió a actuar, permitiendo su entrada antes de que se convirtiera en una mártir del pueblo saharaui. Antes, fundamentalmente, de que la opinión internacional pudiera volver su mirada hacia la causa de la cual era representante aquella mujer. Aminatu ya es una archivo más en las hemerotecas de las televisiones y prensa internacional. Nueva victoria para Mohamed VI.
Es por ello, por lo que me preocupa que ya no aguanten más y cojan de nuevo las armas. ¿Por qué el mundo no se da cuenta de que cualquier otro pueblo en su misma situación sería un continuo foco de terrorismo y muerte? Son reprimidos, perseguidos, encarcelados, silenciados, ignorados… no es este suficiente caldo de cultivo para la desesperación. Cuánto poder tiene Marruecos, cuántos intereses económicos Francia y España, cuánta necesidad de poder y control mundial tiene Estados Unidos… Alguien me dijo que este último, hoy, es el mismo perro pero un poco más coloreadito. Parece que no se equivocaba con el Premio Nobel. En fin, la ONU (¿o debo decir EE.UU.?), se ha olvidado de ellos, y tal vez, sólo tal vez, este “poniendo” las armas de nuevo en sus manos. Ellos serán los verdaderos responsables de cuanto les ocurra. Y eso es precisamente lo que tanto temo, que su sacrificio no sirva para recuperar lo que les pertenece, que su sufrimiento sea en vano, que su lucha no dé fruto….  
Una vez pregunté a un hombre sabio si no tienen miedo a coger las armas y ser masacrados por el fuertemente armado ejército marroquí; a que su verdadera lucha, después de 34 años de esperanza finalice de esa forma… Él, me contestó: “Mira (me mostró cuanto teníamos al alcance de nuestra vista en los campamentos), ¿miedo a morir, dices?. Ya estamos muertos. Llevamos 34 años muertos. Ya es hora de recuperar lo que nos ha sido robado, lo que es nuestro. Y si morimos en el intento, habremos muerto por una causa justa, y el sacrificio habrá merecido la pena, ¿no crees?”. Y por primera vez en mi vida, no supe que contestar.
Es por todo ello, por lo que hoy, sentado frente al ordenador, me siento impotente. He estado allí, y “he vivido”, una experiencia que te golpea con dosis de realidad, de crudeza, pero también te acaricia con las toneladas de amor y de esperanza que ofrece el pueblo saharaui.  Sólo quieren recuperar el azul de su mar, y la justicia que les es negada. Nosotros, los “países desarrollados”, nos colgamos medallas enarbolando banderas de solidaridad sin darnos cuenta que son ellos, el pueblo saharaui, los que podrían recorrer el mundo occidental, el Norte económico, repartiendo una ayuda humanitaria muy especial, un forma diferente de entender la vida, basada en la palabra, el respeto, la entrega y la generosidad.

Así pues, NO, no hay vidas de primera y vidas de segunda, no son más importantes las de unos que las otros, aunque si fuera así, y esta diferenciación se llevara a cabo en función de la fuerza, pureza y sobre todo, la belleza de sus miradas, estoy convencido que las suyas ocuparían un lugar privilegiado. Pues sólo el dolor y la capacidad de sacrificio desarrollada en estos 34 años de injusticias pueden dibujar en sus rostros esa inconfundible forma de mirar.

Hoy más que nunca, por un Sahara Libre!

Iván

DÉJATE LLEVAR!!!

¿No tienes nada que decir?. Seguro que sí. Todos llevamos mucho dentro, son muchas las cosas que nos indignan, que nos inquietan, que nos duelen, que nos preocupan, que nos hacen sentirnos impotentes, que nos entristecen… Déjate llevar, deja que salgan. En ocasiones, lo único que nos queda es la palabra. Bien lo saben los saharauis, y nadie como ellos para usar su poder. ¿Por qué no utilizarlo nosotros? La situación del Sahara Occidental es el comienzo, incluso la excusa… habla de lo que quieras, de aquello que te inquieta, pero habla, porque el que calla otorga.